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ANTECEDENTES

Se puede sostener que el gobierno de Guatemala, además de su sociedad civil, todavía se está recuperando de la guerra civil que sumergió al país por décadas y que terminó en 1996. Aunque el país ha empezado a avanzar después de esta historia dolorosa reciente, todavía afronta una serie de retos serios. Éstos incluyen:

>> Una de las distribuciones de ingresos más desiguales entre los países del hemisferio occidental

>> Una clasificación entre las más bajas en analfabetismo y desnutrición infantil crónica

>> La edad mediana más baja del hemisferio occidental, 20 años

>> Un 51% de la población que vive con US$2 al día o menos

>> Una corrupción endémica que lo ubica en el tercio más bajo de los países del mundo

>> Una colaboración limitada entre las más de 15,000 ONGs que operan en el país

Cuando se contempla cómo confrontar estos retos, es útil tomar en cuenta que el gobierno de Guatemala no ha sido eficaz en resolver los problemas locales. A esto hay que agregar el carácter cambiante del liderazgo político del país, que ha exacerbado la poca fiabilidad del gobierno como fuente de ayuda para el desarrollo. Muchas de las organizaciones que enfrentan estos desafíos confrontan una deficiencia de liderazgo general. Hay una escasez de líderes expertos, lo que se debe en parte a la falta de educación en liderazgo de alta calidad. Ésta es una deficiencia que nosotros abordamos en ALG.

En particular hay una carencia de liderazgo fuerte entre las ONGs y las instituciones públicas que buscan el cambio significativo y progresista. Las ONGs quizás tengan dificultades en encontrar y atraer a líderes de alta calidad; en otros casos, la dirección actual de estas organizaciones (aunque tenga buenas intenciones) con frecuencia demuestra un liderazgo insuficiente para su propia organización, además de para la comunidad de ONGs en general.

Con frecuencia, esto resulta del hecho de que los líderes a menudo no dedican tiempo a su propio desarrollo personal y profesional. ALG cree que es crucial que los líderes se nutran, se animen, y se capaciten para dar prioridad tanto a su propia formación como a su impacto. Esto se aplica tanto a su realización personal como a su eficacia y compromiso profesional.

Además, la calidad de la labor de las organizaciones enfocadas en el cambio social, por valiosa que sea, con frecuencia se debilita por la falta de colaboración y coordinación entre ellas. A veces esto se debe a que no se haya dado suficiente importancia al compromiso con las organizaciones externas. Hay una tendencia en las organizaciones a ser altamente celosas de sus fuentes de financiación. Esto a veces les lleva a ver como algo arriesgado el compartir la información o colaborar estrechamente con otra organización. Los beneficios potenciales de la colaboración—la información compartida, los conocimientos aprendidos de la experiencia de otros, distribución del trabajo, y el aprovechamiento de los puntos fuertes de cada organización—fácilmente se olvidan o se pasan por alto.

Esta falta de colaboración se debe en parte al conocimiento incompleto del panorama total de las ONGs pares y hasta de las instituciones públicas, que podrían ofrecer la posibilidad valiosa de asociarse, aunque se enfoquen en tácticas diferentes o sean responsables de misiones diferentes. Hay oportunidades importantes para trabajar juntos, para lograr más metas en común o para alcanzar metas a un nivel más alto con más eficacia—pero esto depende de los conocimientos que tengan de las otras organizaciones y su disposición demostrada de invertir en la formación de relaciones con ellas. En ALG sostenemos que la unión hace la fuerza y que el impacto del trabajo importante que las organizaciones realizan, se eleva cuando sus líderes están abiertos a conocer más allá de las paredes de su propia organización y están abiertos a colaborar. Por eso nuestro ejercicio de creación de redes es intencional y continuo. Con los años hemos observado que estas redes en pasan a ser, en forma casi espontánea, comunidades de aprendizaje y colaboración sostenibles en el tiempo.

La falta crónica de apoyo financiero para educación profesional, el desarrollo del potencial para el liderazgo, y el refinamiento de las habilidades técnicas limita la capacidad de un líder de buscar y aprovechar las oportunidades para su desarrollo profesional. ALG busca recursos y apoyos diversos para hacer accesible a los líderes de las organizaciones no lucrativas las herramientas que necesitan para avanzar en su liderazgo y conseguir resultados que se conviertan en mayor bienestar y calidad de vida para los centroamericanos.

Notas:

  1. Ver World Food Program, “Guatemala: Overview." Accedido el 5 de marzo 2013.
  2. Ver UNICEF, “Guatemala Overview: Malnutrition." Accedido el 5 de marzo 2013.
  3. Ver Food and Agriculture Organization, “Nutrition Country Profiles: Guatemala.” Accedido el 5 de marzo 2013.
  4. Ver las clasificaciones por país. Accedido el 5 de marzo 2013.